Bienvenidos!!! soy Constanza tengo 26 años, este año fui mama de Santiago, como lo desee desde antes de estar embarazada pari en casa. Fue la experiencia mas transformadora de mi historia. Desde alli todo en mi vida tiene otro sentido, disfrutar cada segundo de la hermosa vida que tengo junto a mi pequeña familia.
La idea de este blog surge de la busqueda incansable sobre crianza natural y todo lo relacionado, sin dejar por supuesto de lado el maravilloso instinto materno que me surge de lo mas profundo mi ser.
La invitación es a refleccionar sobre la crianza de nuestros peques que constantemente y sin pausa crecen y se desarrollan siguiendonos a cada paso.
Una ves mas les doy la bienvenida y los invito a disfrutar de la bella vida que a cada instante se nos ofrece. Cariños.
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viernes, 27 de noviembre de 2009

Colecho o cama familiar


Como colecho se 

entiende

dormir con tus hijos. 


Se puede hacer desde dormir en la misma cama, como tener una cuna especialmente diseñada para ir adosada a la cama familiar, o bien usar una cuna convencional sin uno de los lados y adosarla a la cama donde duermen los padres. Muchas veces, en lugar de una cuna se pone otra cama individual adosada a la cama mayor.

Las ventajas del colecho son muchas y variadas. Pero el problema es que en casi cualquier libro o artículo sobre el tema de sueño infantil, se desaconseja que los niños duerman con sus padres. ¿ Porqué ? Una de las causas es el peligro de ahogar o aplastarles mientras se está dormido. El peligro no es ninguna nimiedad, pero de la misma manera que difícilmente caemos de la cama, es poco probable que acabemos encima de nuestro hijo. Hasta los más acérrimos defensores del colecho desaconsejan practicarlo cuando se está muy cansado, se ha tomado drogas (fumar incluido) o bebido alcohol, o se está muy obeso. Simplemente, son factores de riesgo que aumentan la posibilidad de tal peligro, pero fuera de esos casos, no hay mayor alarma que la de poder caer de la cama mientras dormimos. De hecho, es mucho más peligroso dormirse en un sofá con el bebé en el regazo que compartir cama con él. Se tiene que tener cuidado de que el bebé no pueda quedar atrapado entre la pared y el colchón o entre dos colchones. Dos detalles más : cuando el bebé es muy pequeño, la madre tiene una especial conexión con él, pero el padre suele tardar algunos meses en darse cuenta de su pequeña presencia, así que se recomienda que el bebé no se sitúe entre la madre y el padre sino entre la madre y el final de la cama. Además, están contraindicadas camas de agua o superficies muy mullidas, así como almohadas que pudieran sofocar al bebé.

Aún y así, ¿ porqué esta popular creencia de que dormir con los bebés es malo ? Desde más allá incluso de la Edad Media, en muchos casos nacían más hijos de los que se podía alimentar. Entonces, ocurría que "por accidente", empezaron a morir muchos lactantes "fortuitamente" aplastados por sus progenitores. La Iglesia tomó cartas en el asunto y prohibieron que los hijos durmieran con sus padres para evitar más infanticidios por este método.

La raza humana, durante toda nuestra historia desde que éramos unos primates que vivíamos en cuevas, ha practicado el colecho. Es solamente en los últimos 150 años, con la llegada de casas con varias habitaciones, que se separa a los bebés para que duerman lejos de sus padres. Durante cientos de años, las madres amamantaban a sus bebés durante la noche, casi sin despertarse. Los bebés recibían protección, afirmación emocional, "lecciones de como respirar", calor y leche materna. Si el bebé tiene alguna dificultad, si vomita, o tiene frío, los padres están a su lado para socorrerle. De hecho, si la temperatura corporal del bebé sube demasiado, la de la madre baja para compensarlo. La proximidad con su madre estimula la lactancia materna. Los niños que duermen con sus padres amamantan más a menudo que los que duermen en otra habitación (casi el doble y durante casi 3 veces más tiempo). Esto hace que tengan un ritmo de sueño distinto. Su fase profunda de sueño es mucho menor, con lo que el riesgo de la muerte súbita (que se supone ocurre en esta fase) es más bajo. Además, el desarrollo neuronal ocurre en su máximo esplendor en la fase de sueño menos profunda, con lo que al practicar colecho, no sólo se le da más leche materna, que es ideal para su protección fisiológica, sino que se está potenciando su desarrollo mental.

En países como en Japón, donde el colecho es la norma, el índice de muerte súbita del lactante es uno de los más bajos del mundo.

Los niños que duermen al lado de su madre lloran mucho menos frecuentemente y están menos tiempo despiertos. La madre, muchas veces, se da cuenta de las necesidades de su bebé pocos segundos antes de que él las solicite, con lo que se evitan muchos lloros. La comodidad de no tener que levantarse de la cama, sobre todo en época de frío, hace que la madre y el bebé normalmente vuelvan a dormirse casi enseguida. De hecho, muchas veces la madre no sabe exactamente cuantas veces se ha despertado, porque en realidad ¡ no se ha llegado a despertar del todo !

Fuente: http://www.crianzanatural.com/art/art1.html

Consejos para un colecho seguro

Aquí tienes algunas recomendaciones básicas para practicar un colecho seguro:

  • Los bebés deben dormir en superficies firmes, limpias, en ausencia de humo, sin almohada ni ningún muñeco que pueda asfixiarle.
  • Siempre debes poner a dormir al bebé sobre su espalda. Nunca boca a bajo ni de lado.
  • El bebé no debe dormir nunca sobre una almohada o una tela de oveja mullida.
  • Los colchones de agua están contraindicados por ser poco firmes.
  • El colchón debe estar bien encajado dentro de la cuna o tocando a la pared sin ningún espacio donde el bebé pueda quedar atrapado y asfixiarse.
  • Los bebés no deben dormir nunca en sillones o sofás y mucho menos en el regazo de algún adulto.
  • Nunca debes cubrir la cabeza del bebé con nada que pueda dificultar su respiración.
  • Evita abrigar demasiado al bebé y tener la habitación demasiado caliente.
  • Si se comparte la cama con el bebé, ambos padres deben estar de acuerdo con esta decisión. Los dos deben ser igualmente responsables de la presencia del bebé y considerarse como el ser humano en cuyas manos está la vida del bebé.
  • Es preferible que el bebé duerma al principio entre la pared, o la cuna adosada o unos barrotes seguros, y la madre, en lugar de entre el padre y la madre. Al cabo de las primeras semanas, el padre ya es sensible a la presencia del bebé y puede dormir entre los dos.
  • Los padres deben dejar de fumar, ambos. Incluso el fumar durante el embarazo incrementa el riesgo de muerte súbita. Si no os es posible dejar de fumar, evitad compartir la cama al menos durante las primeras 14 semanas de vida del bebé.
  • Los bebés menores de un año no deberían compartir la cama con otros hermanos pequeños, porque no son suficientemente conscientes de su presencia cuando duermen. Aun así, una persona adulta puede hacerse cargo de ambos.
  • Las personas que tomen drogas, pastillas para dormir o medicamentos, o estén extremadamente cansadas, pueden tener mermadas sus capacidades de reacción y responsabilidad de cuidar de un bebé en la cama familiar. Evita estas situaciones.
  • Si la madre está extremadamente agotada, puede ser que su sensibilidad no sea la habitual, con lo que la seguridad puede quedar seriamente afectada.
  • Las madres que lleven el pelo largo deberían recogérselo para evitar estrangulamientos fortuitos. También se deben evitar camisones o vestidos con lazos largos que puedan causar el mismo efecto. Los cordones de las cortinas o estores cercanos pueden ser igualmente peligrosos.
  • Las personas muy obesas pueden no darse cuenta de la situación física de su bebé, con lo que es preferible que duerman en superficies separadas.
  • Cuando el bebé ya se mueva por la cama, es conveniente poner barreras alrededor de su zona para evitar que caiga de la cama. El espacio entre la barrera y el colchón debe ser mínimo para que el bebé no quede atrapado y se asfixie.
Fuente: http://www.crianzanatural.com/art/art24.html